Imperialismo norteamericano y Estado sionista,fuera manos de Irán!

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El empeño de los Estados Unidos por dominar el mundo es actualmente aún más brutal, ya que se han debilitado económicamente y han sufrido varias derrotas militares y políticas. De ahí su hostilidad a las negociaciones multilaterales y la OMC, la proliferación de medidas proteccionistas, la denuncia de tratados anteriores, el militarismo exacerbado …

A causa de la imposibilidad de ocupar militarmente Irak y Afganistán, a causa de la influencia de Rusia e Irán que han salvado al régimen torturador de Siria, a causa de la creciente hostilidad del régimen islamista turco, que era un pilar de la OTAN, el estado americano se apoya hoy más que nunca en el régimen militar de Egipto, en la monarquía absoluta de Arabia Saudita y en el estado colonial de Israel. Su objetivo es derrocar a los gobiernos que se atreven a desafiarlo en Asia occidental y de contrarrestar a sus rivales, principalmente al imperialismo ruso y chino, pero también a sus aliados oficiales, los estados europeos y Japón.

A cambio, el Príncipe Ben Salman y los otros monarcas del Golfo pueden detener, torturar y asesinar a sus oponentes. Después de haber financiado a Al-Qaida y al Estado Islámico, continúan difundiendo la versión más retrógrada y antisemita del Islam en todo el mundo. Y además intervienen militarmente en Yemen junto a Jordania, Marruecos, Egipto y Sudán. Por su parte, Netanyahu tiene luz verde de Washington para continuar la colonización de Jerusalén y Cisjordania, estrangular a la Franja de Gaza con la complicidad del mariscal Sissi, destruir periódicamente las infraestructuras, masacrar a su población y bombardear regularmente a las tropas iraníes en Siria.

Los estados imperialistas con armas nucleares no han exigido nada a Pakistán o a Israel, que también las tienen. Pero querían prohibir a Irán que las tuviera. Por medio del Acuerdo de Viena (JCPoA / PAGC), celebrado en julio de 2015 entre Irán y la mayoría de las potencias mundiales (Alemania, China, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Rusia), el Presidente Rohani aceptó renunciar a pesar de la hostilidad del “guía supremo” Khamenei. El pueblo iraní recibió con alivio el levantamiento de las sanciones y el estado iraní respetó sus compromisos.

El candidato del Partido Republicano salió en las elecciones presidenciales de Estados Unidos de 2016 contra las operaciones militares en el extranjero dirigidas por el presidente anterior, Obama (Partido Demócrata). Pero Trump decía también que el acuerdo de Viena era “un desastre“, “el peor jamás firmado de la historia“.

Después de cancelar el acuerdo con Cuba en 2016 y antes de liderar un golpe de estado en Venezuela en 2019, el Presidente Trump, su consejero John Bolton, el Secretario de Estado (Ministro de Relaciones Exteriores) Mike Pompeo y el Secretario de Defensa (el Ministro de las Fuerzas Armadas) Patrick Shanahan revocaron el acuerdo con Irán el 8 de mayo de 2018. Reimpusieron las sanciones económicas y amenazaron a todas las empresas que comercien o inviertan en Irán. La UE protestó, pero las empresas europeas se doblegaron.

El 8 de abril de 2019, el Estado norteamericano clasificó como “terroristas” a los Pasdarán (Guardianes de la Revolución), la principal fuerza militar de Irán, la que interviene en Siria y que posee parte de la economía iraní. El 2 de mayo, el gobierno de Estados Unidos endureció las sanciones: fin de las exenciones para algunos países (entre ellos, la India) que importan petróleo iraní; prohibición de las exportaciones de acero, aluminio, cobre … Como siempre, son los trabajadores las principales víctimas de la restricción del comercio, del estrangulamiento económico, de la caída de la producción y de la Inflación galopante.

El 5 de mayo, la Casa Blanca anunció el despliegue en la región de un portaaviones y cuatro bombarderos con capacidad nuclear, invocando sin pruebas “una serie de indicaciones y advertencias inquietantes”. En 1964, el presidente de los Estados Unidos (Partido Demócrata) comenzó la guerra en Vietnam de la misma manera, argumentando amenazas militares en el Golfo de Tonkin. Hoy en día, está demostrado que fue una falsificación, como el pretexto de las “armas de destrucción masiva” de Saddam Hussein, de las que Bolton fue uno de los inventores en 2003. El asesor militar de Trump es, desde hace mucho tiempo, partidario de la guerra contra Irán. Mantiene relaciones con los monárquicos exiliados (alrededor de Reza Pahlavi) y con los Mojahedin del Pueblo vinculados al régimen iraquí y luego al imperialismo estadounidense (OMPI de Rajavi).

Los Estados Unidos podrían hacer un trabajo serio de destrucción, pero solo Israel puede hacer lo que es necesario. Dicha acción debe combinarse con un vogoroso apoyo americano a la oposición iraní, cuyo objetivo será el cambio de régimen en Teherán. (John Bolton, Para detener la bomba iraní, bombardear Irán, 26 de marzo de 2015)

Desde entonces, en el Mediterráneo se ha reforzado el arsenal, con el pretexto de “actividades navales anormales” de los barcos iraníes.

El jueves pasado, en una reunión de los principales asesores de seguridad nacional de Trump, el secretario interino de Defensa Patrick Shenahan presentó un plan militar actualizado que prevé enviar hasta 120,000 soldados a Oriente Medio si Irán atacara a las fuerzas estadounidenses o acelerara su trabajo con armas nucleares. (New York Times, 13 de mayo de 2019)

El 13 de mayo, Pompeo irrumpió sin ser invitado en una reunión de ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea en Bruselas para intentar obtener, sin éxito, el apoyo a su política de agresión contra Irán. El mismo día, la prensa española informó sobre una carta secreta de Washington denunciando el plan de la UE para crear un ejército europeo. Pocos días después, el presidente de los Estados Unidos escribió un mensaje belicoso.

Si Irán quiere pelear, será el fin oficial de Irán. Nunca más amenazas contra los Estados Unidos. (Donald Trump, 19 de mayo de 2019)

Los trabajadores avanzados de todo el mundo están a favor del derrocamiento del régimen ayatolá que nació del aplastamiento de la revolución de 1978-1979, que mató a miles de activistas obreros, que preservó el capitalismo al que está plenamente incorporado, que reprime las huelgas, que oprime a las mujeres y a las minorías nacionales. Pero esta tarea no puede ser confiada a otra burguesía rapaz, a los Netanyahu y los Trump. En la actualidad, las medidas y amenazas extranjeras empujan a la población a apoyar el régimen islamista y refuerzan, dentro de él, al ala más represiva.

Los opositores conservadores de Rohani, que siempre han desconfiado de sus intentos de mejorar las relaciones con los Estados Unidos, se sienten justificados. (The Economist, 11 de mayo de 2019)

La clase obrera y los oprimidos de Irán son los que deben expulsar a los capitalistas y verdugos islamistas. La mejor ayuda para ellos es que el movimiento obrero de los Estados Unidos, Israel y todos los países se oponga a cualquier operación militar contra Irán y exija el levantamiento inmediato del bloqueo económico norteamericano.

30 de mayo de 2019

CoReP (Alemania, Austria, Canadá, Francia, Turquía)

IKC (Estado Español)