¡Viva la resistencia palestina!
¡Cese inmediato de la ofensiva de Israel en Gaza!
¡Acabar con el sionismo y el Estado colonial!
¡Palestina socialista!

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Israel masacra a los palestinos de Gaza

A partir del 27 de diciembre de 2008, un terrorismo de Estado se desencadenó contra los habitantes de la Franja de Gaza que ya vivían, la mayoría, una existencia precaria. El 3 de enero, los tanques y las tropas israelíes entraron en la Franja de Gaza, después de ocho días de bombardeos intensos por tierra, mar y aire a este pequeño territorio muy densamente poblado que encierra a un millón y medio de personas. Para impedir los testimonios sobre sus actos despreciables, el Ejército israelí prohibió a los periodistas y a los diplomáticos entrar a Gaza. El 15 de enero bombardeó el edificio que alberga a las oficinas de varios medios de comunicación como la Agencia Reuters, las televisoras Fox y Sky, así como a las cadenas Al-Arabiya y MBC.

Pretextando lanzamientos de cohetes artesanales, un ejército sobreequipado interviene fuera de su territorio después de haber destruido una gran parte de las infraestructuras: todos los locales administrativos y también una Universidad, escuelas, carreteras, una clínica… Habría matado ya a 1.000 Palestinos y habría herido a más del 4 500. Los hospitales son desbordados mientras son desprovistos de medios. El ejército sionista bombardeó varia, así como de las mezquitas, el edificio del organismo de la ONU para los refugiados (15 de enero), una escuela de la ONU (6 de enero) y un convoy de ayuda alimentario de la ONU (9 de enero). El mensaje de Israel es que los Palestinos no pueden beneficiarse de ninguna protección y tienen ninguna esperanza de escaparse a la crueldad.

Para preparar su nueva masacre, Israel había acentuado su bloqueo criminal con la complicidad del Gobierno Moubarak de Egipto, que cerró su frontera en Rafah. El Gobierno de coalición dirigido por Olmert, un personaje convicto de corrupción, ha operado con el apoyo explícito de la administración Bush y el implícito de Obama, según una entrevista concedida por su consejero mientras el futuro Presidente jugaba al golf en Hawai:

Eh.. bien, es cierto que el Presidente elegido es consciente de que existe una relación particular entre Israel y los Estados Unidos. Es un vínculo importante, una relación importante. Y piensa respetarla… Está claro que esta situación es aún más complicada estos dos últimos días, o incluso estas últimas semanas. Como Hamas reanudó los lanzamientos de cohetes, Israel respondió. (David Axelrod, CBS, 28 de diciembre de 2008)

Para el portavoz de Obama, Israel no hizo más que responder. Esa es también la posición del Presidente francés, Nicolas Sarkozy.

Israel está basado en la colonización y genera inevitablemente la guerra

Bajo el pretexto de la exterminación de judíos europeos por el nazismo, los sionistas, quienes nunca habían preconizado la lucha contra el fascismo, recurrieron después de la Segunda Guerra Mundial al terrorismo en Palestina (Shamir, Begin…) y conquistaron una gran parte de ella por la violencia: más de 500 pueblos fueron destruidos, 700.000 personas expulsadas (Nakba). La ONU ratificó la colonización en 1948, con la aprobación de los Estados Unidos que había impedido la entrada a los refugiados judíos de Europa perseguidos por los nazis, del Estado francés que había ayudado a los nazis a desplazar a los Judíos hacia los campos de la muerte, y de la burocracia de la URSS que lanzaría una campaña antisemita que sólo iba a detenerse con la muerte de Stalin.

El Estado fundado por los sionistas ha transformado a una pequeña parte de los judíos del mundo en opresores. Ha transformado a los habitantes árabes de Palestina y a sus descendientes

  • en ciudadanos israelíes víctimas del apartheid;
  • en habitantes de dos guetos separados por Israel (la minúscula Franja de Gaza y una parte de Cisjordania) que están bajo su amenaza militar permanente;
  • en refugiados oprimidos en campos mal tolerados por los Estados burgueses árabes vecinos, donde han sido masacrados desde todas partes por la reacción árabe en un momento u otro (Líbano, Jordania, Siria).

Israel es una sociedad capitalista con grandes desigualdades, con características militaristas, clericales y racistas. Israel recibe una ayuda militar colosal de los Estados Unidos (que es un activo contra toda amenaza revolucionaria en Oriente Próximo) e incluso se dotó de armas nucleares con la ayuda de Francia (hoy, 100 a 200 cabezas nucleares). Israel, ha edificado, en los “Territorios de la Autoridad Palestina”, un muro que confisca aún más tierras y obstruye la economía de esos territorios. La colonización continúa en Jerusalén y Cisjordania. Cada año, el ejército de ocupación mata a cientos de palestinos, algunos miles son arrestados, algunos cientos de miles son humillados.

Toda la experiencia prueba que la coexistencia de dos Estados supuestamente iguales (Resolución 1397 de la ONU, Acuerdos de Oslo) es una superchería, puesto que en la práctica, uno de ellos (Israel) bloquea la economía del otro (los Territorios de la Autoridad Palestina), mordisquea su territorio, desplaza y secuestra a sus nacionales, le impone guerras periódicas no declaradas: en el 2001, 2002, 2006 y 2009. Israel también invadió el Líbano de 1996 a 2000 y luego de nuevo en el 2006.

En los países imperialistas, las direcciones sindicales corrompidas, los partidos resultantes del estalinismo y los partidos socialdemócratas, apoyaron a sus burguesías, apoyaron los Acuerdos de Oslo y las Resoluciones de la ONU. Mientras que algunos epígonos de la IV Internacional, sobre todo en los países dominados, capitularon ante el islamismo (SWP de Gran Bretaña, OACL del Líbano, MST de Argentina, PT de Argelia…), la mayoría de las organizaciones seudotrotskistas de los países imperialistas ratificó la colonización sionista (LO de Francia, LCR de Francia, SA de Gran Bretaña, SL de los Estados Unidos…).

La única solución es de carácter político: pasa por el reconocimiento de los derechos de los Palestinos a disponer de un Estado soberano y viable. (LCR, Comunicado, 6 de enero de 2009)

En lo que nos concierne, estamos a favor de la existencia de un Estado palestino y no estamos a favor de la destrucción del Estado de Israel. (Lucha Obrera, 31 de enero de 2003)

El callejón sin salida del nacionalismo árabe y del islamismo

Los palestinos han sido hasta el presente llevados al error por organizaciones controladas por la burguesía palestina, sujetas a los Estados vecinos (Egipto, Irán, Irak, Siria…). Debido a las traiciones de la burocracia de la URSS, y a la subordinación a la burguesía local de los partidos “comunistas” de Israel (Maki), de Palestina (PCP) y del resto de los partidos estalinistas de Medio Oriente, los Palestinos nunca han poseído un partido obrero revolucionario e internacionalista capaz de dirigir la lucha nacional, basándose en la clase obrera y el campesinado pobre de toda la región.

Cuando Palestina devino una llama revolucionaria al final de los años sesenta, todos los componentes de la OLP (Fatah, FPLP, FDLP…) se engañaron con el terrorismo pequeño-burgués (secuestro aéreo, asesinato de deportistas…), negándose al mismo tiempo a luchar por la caída revolucionaria de los regímenes árabes vecinos, todos partidarios del capitalismo y enemigos de la clase obrera. El resultado fue que las tropas de la monarquía de Jordania, las bandas fascistas del Líbano y la soldadesca del régimen del Baaz, por turno, aplastaron a los combatientes palestinos y destrozaron a los refugiados de los campos.

Cuando las masas palestinas, incluyendo a las mujeres y a los jóvenes, se alzaron espontáneamente en diciembre de 1987 (Intifada), la OLP, en lugar de armar a las masas y convocar a los trabajadores de Egipto y Jordania, se comprometió con el reconocimiento de Israel. Fue empujada por la URSS, que multiplicaba entonces las concesiones a los Estados Unidos:

Durante una reunión en el Kremlin con Yasser Arafat, el Presidente de la Organización para la Liberación de Palestina, el Sr. Gorbachov mencionó los derechos de Israel en sucesivas ocasiones en los términos siguientes, según la Agencia Tass: “el pueblo palestino tiene el derecho a la autodeterminación en la misma medida que el pueblo de Israel”. (The Nueva York Times, 11 de abril de 1988)

Basados en las sucesivas derrotas de los palestinos, en la restauración del capitalismo en Rusia y China, los Estados Unidos, las otras potencias imperialistas y el régimen egipcio de Moubarak exigieron en nombre de la ONU el reconocimiento de Israel. En 1993, a cambio de un seudo-Estado, Arafat y Fatah capitularon ante el imperialismo para luego derogar la “Carta Palestina” en 1996. El FPLP y el FDLP siguieron siendo miembros de la OLP junto con el Fatah después de esta traición histórica.

De allí proviene el desarrollo de Hamas (ex – Hermanos Musulmanes), un partido clerical y racista que rechaza toda presencia de judíos en Palestina (aunque allí siempre han existido) y que se ha mostrado más eficaz reprimiendo a las mujeres, a los trabajadores y a los jóvenes en la Franja de Gaza, que contra el ejército sionista. En realidad, el partido clerical acepta también la colonización de la mayor parte de Palestina, a condición de que se limite a las fronteras de 1967.

“Aceptamos un Estado palestino en las fronteras del 4 de junio de 1967…”, afirmó Mechaal en Damasco. Respondía así a las propuestas de Jimmy Carter. El ex – Presidente norteamericano emprendió la semana pasada una gira a Oriente Próximo destinada a convencer a Hamas de que apoye las negociaciones de paz israelíes – palestinas. (Le Figaro, 24 de abril de 2008)

El clericalismo musulmán desempeñó un papel criminal y sangriento en la división de la India en 1947. En los años siguientes ha servido por todas partes de fuerza complementaria al imperialismo contra los regímenes nacionalistas que intentaban aflojar la presión imperialista y desarrollar su economía capitalista: las bandas armadas islamistas sirvieron de auxiliares a la CIA en Irán en 1953, en Irak en 1958, en Indonesia en 1965, en Afganistán en 1979. El desgaste del nacionalismo burgués, la capacidad del clero para tomar la cabeza de las masas iraníes en 1979 para contener y aplastar la revolución, el hundimiento de la URSS, dieron a los movimientos políticos islamistas una autoridad creciente.

Asimismo, Hamas (que se llamaba entonces Hermanos musulmanes) durante años fue fomentado por el sionismo para enfrentar a la OLP. Cuando Israel ocupaba Gaza, en los años setenta, Sharon financió incluso la construcción de mezquitas para los Hermanos Musulmanes de Ahmed Yassine. Hamas, es financiado por el régimen capitalista y reaccionario de Arabia Saudí, aliado de los Estados Unidos, opresor de las mujeres, explotador innoble de los trabajadores inmigrantes (entre ellos los palestinos), y por el régimen capitalista y clerical de Irán que apoyó la intervención imperialista en Irak, que oprime a sus minorías nacionales (incluidos los kurdos), que reprime las huelgas obreras y propaga el antisemitismo.

Los cohetes lanzados por Hamas desde Gaza implican a la población civil de Israel ya que su objetivo es ejercer presión sobre el Gobierno israelí. Estos últimos años, las milicias del Hamas, Fatal y el FPLP también han recurrido a atentados suicidas contra la población civil judía, en vez de armar a la población palestina y movilizar a los trabajadores egipcios, libaneses, jordanos, sirios…contra el ejército sionista y contra los regímenes árabes cómplices.

Tanto el Fatah de Abbas como el Hamas de Mechaal son incapaces de convocar a los trabajadores judíos así como a los trabajadores árabes, persas, turcos y kurdos de la región, ya que son ambos partidarios de la propiedad privada de los capitalistas y los grandes propietarios de bienes inmuebles. Por tanto, el Fatah declara la unidad de todos los Árabes, Hamas declara la unidad de todos los musulmanes, mientras que las burguesías árabes y musulmanas se subordinan al imperialismo, reducidas a la impotencia ante el Estado sionista que es su expresión local.

Por el frente único obrero en defensa de los palestinos

No hay ninguna igualdad entre un Estado que coloniza, que bloquea, que bombardea y que invade, y un pueblo oprimido que se defiende mal que bien. Ninguna confianza puede ser concedida a la ONU que ha reconocido la colonización desde 1948, ni a Estados Unidos (que financia y arma a Israel), ni a la Unión Europea (cuyos principales miembros arman a Israel), ni a Egipto, Katar, Turquía…que son cómplices de Israel por medio de su sumisión a los Estados Unidos.

Se ha realizado numerosas manifestaciones en América, Europa, Asia y África. Han sido reprimidas violentamente en Jordania y Egipto. Varios miles de ciudadanos de Israel protestaron valientemente el 3 de enero en Tel Aviv y en Sakhnin.

Para defender a los palestinos, los trabajadores y las trabajadoras deben exigir la solidaridad urgente y efectiva de todas las organizaciones obreras de todos los países, para manifestarse en Israel mismo y ante las Embajadas de Israel del mundo entero, por el cese inmediato de la intervención militar, por impedir la entrega de armas a Israel, por proporcionar comida, medicamentos y equipos a la población, y ayudar por todos los medios a los combatientes palestinos:

  • ¡Retirada inmediata de los tanques y tropas israelíes! ¡Cese inmediato de los bombardeos en Gaza! ¡Supresión del bloqueo de Gaza y Cisjordania!
  • ¡Destrucción del muro del apartheid! ¡Liberación de todos los presos palestinos!
  • ¡Ningún arma, ninguna ayuda militar a Israel! ¡Retirada de las tropas imperialistas de Líbano e Irak! ¡Cese de las amenazas imperialistas hacia Irán y Siria!

La mejor ayuda a los palestinos es la lucha para derrocar al Gobierno belicista de Israel y a los Gobiernos que, en los Estados Unidos, Europa, Medio Oriente, sostienen al Estado sionista.

Por una Palestina unificada, laica, multiétnica; por la revolución socialista en Medio Oriente

Para que los trabajadores hebreos puedan llevar su lucha de clase contra su propia burguesía, para que puedan realizar la unidad con los trabajadores árabes de Israel, para que puedan constituirse como clase, deben romper con el colonialismo sionista y reconocer los derechos de los palestinos.

El fin de la opresión nacional de que son víctimas los palestinos pasa por la destrucción del Estado sionista. El fin de las guerras, del racismo, el derecho a la vuelta de todos los refugiados, la igualdad de derechos para todos los que quieran vivir en Palestina, judíos y árabes, hombres y mujeres, cristianos, israelíes, musulmanes y ateos, pasa por la instauración de una Palestina laica y multiétnica en todo el territorio de Palestina.

Esa Palestina sólo podría nacer bajo la forma por un Estado de obreros y campesinos, porque la única clase capaz de realizar esta obra histórica es el proletariado, porque el único método es la revolución socialista y la única perspectiva viable para tal Palestina es la creación de la Federación Socialista de Medio Oriente.

Por eso es necesario que las trabajadoras, los trabajadores y los jóvenes árabes de la Palestina ocupada y de los “Territorios”, rompan con Fatah y Hamas, que los traicionaron y los traicionarán más, para construir un partido obrero revolucionario. Tal partido permitirá a la clase obrera palestina tomar la cabeza de la lucha nacional, atraer a las trabajadoras y a los trabajadores hebreos que rechazan el sionismo, y establecer vínculos por una Internacional obrera revolucionaria, con las trabajadoras y los trabajadores de Egipto, de Siria, de Jordania, de Turquía, de Irán, de Irak, y también con los de Gran Bretaña, los Estados Unidos, Alemania, Francia, Grecia, Italia, España…, para abrir la vía de la revolución socialista, para paralizar al imperialismo y derribarlo.

¡Proletarios de todo el Medio Oriente, únanse!

15 de enero de 2009

Colectivo Revolución Permanente (Francia, Austria, Perú)
Grupo Lucha de Clase (Austria)

c_revolucionpermanente@yahoo.es
http://www.revolution-socialiste.info/CoReP.htm