Los resultados de las elecciones en la UE

Publicada el .

La Unión Europea

La Unión Europea (UE) es confundida a veces con Europa. No es un continente unificado sino una coalición iniciada a partir de seis estados en 1951-1957, impulsados por la estrechez de sus fronteras nacionales. Sus burguesías no han conseguido fusionarse. La UE ni siquiera tiene un ejército propio, su presupuesto es reducido (1% del PIB de la UE) y no cobra impuestos.

Ha tenido cierto éxito ya que son 22 estados los que, con el tiempo, se han unido a los 6 fundadores. Ha eliminado las fronteras para las mercancías, el capital y las personas con nacionalidad de los Estados miembros. Por otro lado, las cierra a los migrantes. Ha adoptado varias políticas económicas comunes (incluida la “política agrícola común”, los “fondos estructurales” que han financiado especialmente infraestructuras en países que carecían de ellas, el sistema de becas Erasmus, etc.). A petición del Estado francés, el núcleo central de la UE decidió en 1992 adoptar una moneda común, el euro, pero en las condiciones establecidas por el Estado alemán que no era el solicitante (normas presupuestarias, sede en Frankfurt …). La UE tiene importancia en las negociaciones económicas internacionales, lo que explica la hostilidad que Trump le muestra.

Su peso en la economía capitalista mundial se está desmoronando con el surgimiento del imperialismo chino: en 2004, el PIB de los 25 representó el 30% del PIB mundial, en 2015 el PIB de los 28 corresponde al 22% de este PIB. Además, comenzó a retroceder con la negativa de facto a la adhesión de Turquía en 2005, la “crisis de la deuda” de 2010, la guerra en Ucrania en 2013, la “crisis migratoria” de 2015, el referéndum salida de Gran Bretaña en 2017 (probablemente para ser más satelizada que nunca por los Estados Unidos).

La Unión Europea sigue siendo un compromiso acordado entre los estados más poderosos. Ha sido implacable con Grecia, pero a cambio los estados imperialistas nunca han sido sancionados cuando han violado las normas presupuestarias (déficit público, deuda pública) establecidas por los tratados. Sin embargo, los países pequeños siguen siendo miembros porque sus burguesías saben que tienen al menos una influencia en la UE (en particular para las decisiones que deben tomarse por unanimidad de los Estados miembros) y que estarían aún más desvalidas en solitario frente al imperialismo alemán, el imperialismo estadounidense o el imperialismo ruso.

El Parlamento Europeo

Las elecciones de mayo de 2019 han designado a los miembros del Parlamento Europeo que se reúnen alternativamente en Estrasburgo y Bruselas. Ha sido elegido por sufragio universal desde 1979, con un número de diputados por estado proporcional a su población. Sus prerrogativas son de tres tipos:

  • Legislativas: es necesaria su aprobación para toda adopción de un acto legislativo (pero el poder de la iniciativa está reservado a la Comisión Europea);
  • Presupuestarias: el Parlamento Europeo elabora el presupuesto de la UE (pero éste es muy reducido, del orden del 1% del PIB, y debe estar obligatoriamente equilibrado; el Parlamento no tiene derecho de imponer impuestos, son los Estados miembros los que esencialmente financian la UE);
  • Control del poder ejecutivo: puede censurar a la Comisión Europea; el presidente dela Comisión es elegido por el parlamento y los demás miembros están sujetos a su aprobación (pero los gobiernos nacionales nombran a los comisionados: uno por estado miembro)

Por lo tanto, sus poderes son menores que los de los parlamentos nacionales (que son fachadas democráticas con un poder real concentrado en el gobierno al servicio de la burguesía, la alta administración, el Estado Mayor del ejército, los jefes de los servicios secretos …).

Las decisiones son tomadas por el Consejo Europeo (cuyas reuniones están precedidas por una “Cumbre franco-alemana” que no está en ningún tratado, pero que detenta el auténtico poder). A la dirección del Banco Central Europeo, con sede en Frankfurt, la nombran los gobiernos de la zona del euro.

La vida del Parlamento Europeo se desarrolla en torno a dos polos: el Partido Popular Europeo (PPE) y la Alianza progresista de los socialistas y demócratas (S&D). El PPE representa políticamente a las fracciones dominantes de las burguesías de los Estados miembros, quienes confían en la UE para comerciar mejor y tener peso frente al gigante estadounidense (y su creciente rival chino); Los S&D están compuestos por los agentes seculares de su burguesía nacional en el movimiento obrero europeo. Los dos bloques, que en conjunto tenían la mayoría absoluta, se entendían bastante bien.

Las elecciones que acaban de celebrarse desequilibran este consenso (solo tienen el 43% de los escaños) a favor del movimiento ecologista y de los partidos xenófobos.

Evolución del número de escaños en el Parlamento Europeo entre 2014 y 2019

Parlamento saliente Escaños Nuevo parlamento Escaños Diferencia
Partidos burgueses tradicionales 217 Partidos burgueses tradicionales 175 -42
Partidos xenófobos 153 Partidos xenófobos 173 20
Nuevos partidos burgueses 68 Nuevos partidos burgueses 107 39
Ecologistas 52 Ecologistas 78 26
Partidos reformistas “eurófilos” 186 Partidos reformistas “eurófilos” 149 -37
Partidos reformistas “eurófobos” 52 Partidos reformistas “eurófobos” 38 -14
Otros 22 Otros 22

Parlamento salienteEsca-ñosNuevo parlamentoEsca-ñosDife-renciaPartidos burgueses tradicionales217Partidos burgueses tradicionales175-42Partidos xenófobos153Partidos xenófobos173+20Nuevos partidos burgueses68Nuevos partidos burgueses107+39Ecologistas 52Ecologistas 78+26Partidos reformistas “eurófilos” 186Partidos reformistas “eurófilos”149-37Partidos reformistas “eurófobos”52Partidos reformistas “eurófobos”38-14Otros22Otros22

Un aumento de la participación en beneficio de los ecologistas

La abstención ha sido del 51% sobre la totalidad de los votantes de los 28 países, una reducción clara en comparación con las elecciones europeas precedentes. Sin embargo, la tasa de abstención es de más de dos tercios en la República Checa, Portugal, Bulgaria, Eslovaquia, Croacia y Eslovenia.

La participación se ha incrementado en conjunto en un 8,3%. Esto se debe en parte al temor de la fragmentación de la UE a causa del Brexit y a las preocupaciones medioambientales de los jóvenes. La consecuencia es una mejora de los resultados de los partidos ecologistas: 20.5% en Alemania, 16% en Finlandia, 13.5% en Francia, 11.8% en el Reino Unido … Ninguno de estos partidos maltusianos plantea la responsabilidad del capitalismo en la degradación del medio ambiente. Propagan la ilusión de un capitalismo verde. En la práctica, algunos de ellos ya han demostrado desde el gobierno (en Alemania, Letonia, Italia, República Checa, Bélgica y Francia) que en realidad no salvan al medio ambiente sino que están al servicio de su propia burguesía.

Los partidos burgueses “democráticos” debilitados en beneficio de los partidos fascistoides

El PPE que agrupa a los partidos burgueses tradicionales ha perdido 42 escaños. En el Reino Unido, el Partido Conservador alcanza su resultado histórico más bajo en cualquier elección, un 8,8%. En Francia, los republicanos colapsan al 8,5%. Pero el Partido Popular obtiene el 20,1% en España, y Nueva Democracia el 33,1% en Grecia.

Además, el desgaste de la mayoría de los antiguos partidos burgueses ha permitido el surgimiento de nuevos partidos del mismo tipo: En Marche en Francia (22,4% de los votos), LibDem en Gran Bretaña (20,3%), Ciudadanos en España (12.1%) …. y, junto a ellos, los partidos ecologistas que también son partidarios de la UE como la mejor solución para hacer frente a Trump.

Por otro lado, los partidos xenófobos ganan 20 escaños, pasando de 153 a 173. Incluso son los primeros en cinco países: Fidesz en Hungría (52.3%), además, el fascista Jobbik alcanza el 6.3%; Ley y Justicia en Polonia (45,4%); la Liga en Italia (34,3%); el Partido del Brexit en el Reino Unido (30.7%); el Rassemblement Nacional de Francia (23,3%). Superan el 10% en Bélgica (Alianza neoflamenca 13.5%, Interés flamenco 11.4%), Austria (Partido Austríaco de la Libertad 17.2%), Letonia (Alianza Nacional 16.4%), Suecia (Demócratas suecos 15,4%), Finlandia (Verdaderos finlandeses 13,8%), Letonia (Partido Popular Conservador 12,7%), Eslovaquia (Partido Popular 12,1%), Países Bajos (Foro para la democracia 10.9%). En Grecia, los dos partidos fascistas obtienen en conjunto el 8,8% de los votos. Este ascenso refleja el escepticismo hacia la UE de las fracciones perdedoras de la burguesía, así como la necesidad de encontrar chivos expiatorios para justificar las desigualdades sociales y el empobrecimiento de las capas de la pequeña burguesía y el proletariado.

Un fracaso electoral del reformismo en todas sus formas

Los S&D han perdido 37 escaños. En Gran Bretaña, el Partido Laborista se reduce al 13.7%; en Francia, el Partido Socialista al 6.2%, en Alemania, el Partido Socialdemócrata cae al 15.8%. En Bélgica, los partidos socialistas se estancaron en un 19% entre los dos. Por otro lado, los partidos obreros burgueses de la socialdemocracia o el estalinismo ganan en España (32,8%), los Países Bajos, Portugal, Suecia, Bulgaria, Dinamarca, Eslovaquia, Croacia, Letonia, Eslovenia, Chipre, Estonia, Luxemburgo y Malta.

Muchos partidos “reformistas” creados recientemente pierden votos: Syriza en Grecia, que gestiona el capitalismo griego obedeciendo las órdenes del imperialismo alemán y francés desde 2015, es el único entre esta corriente que supera el 10%; pero con el 23.8 %, ha perdido el 2,8% de los votos y está muy por detrás del partido burgués ND. En Francia, La France Insoumise tiene solo el 6,3%; en Alemania, Die Linke está en el 5,5% (-1,9% desde las elecciones anteriores al Parlamento Europeo); Podemos-Partido Comunista Español en España recibe el 10% (frente al 18% en 2014) y la Alianza de Izquierda en Finlandia el 6,9% (-2,4%). Las excepciones son el Partido de Izquierda en Suecia, que está estancado en un 6,7%, el Bloque de Izquierda en Portugal que recibe un 9,8% (+ 5,3%) y en Bélgica el Partido del Trabajo, que obtiene el 8,4% de los votos (frente al 5.7% en 2014). La lista de unidad en Dinamarca, que no se presentó en 2014, obtiene un 5,5%.

En total, los partidos obreros burgueses que afirman que el destino del pueblo mejorará con las elecciones (los de S&D y los del grupo de la “Izquierda Unitaria Europea”) juntos ha obtenido menos de un cuarto de los votos, su peor resultado.

Por una solución proletaria radical

Por el momento, la crisis del movimiento obrero internacional es tal que los herederos políticos de la Internacional Comunista y de la Cuarta Internacional no pudieron presentar listas para las elecciones al Parlamento Europeo.

Hay momentos en que la resistencia al nacionalismo, la resistencia al empantanamiento … solo da frutos después de los años, de muchos años a veces. (Lenin, 4 de febrero de 1911).

Ciertamente, el destino de Europa no se decidirá en las urnas, pero si las organizaciones comunistas tuvieran los medios, al presentar candidatos en las elecciones legislativas de su estado, harían campaña en base al mismo programa a escala de toda la UE: denunciar la incapacidad de la burguesía para unificar Europa, luchar contra la opresión nacional en su interior y cancelar la deuda de Grecia, abrir sus fronteras a los refugiados, abandonar la OTAN y desmantelar los cuerpos de represión, derribar tanto a la UE capitalista como a los estados burgueses nacionales, defender la perspectiva del poder de los trabajadores y de los Estados Unidos socialistas de Europa.

Para Europa la unificación económica es una cuestión de vida o muerte. El cumplimiento de este objetivo no será tarea, sin embargo, de los gobiernos actuales sino de las masas populares dirigidas por el proletariado. Europa se transformará en los estados socialistas o en el cementerio de la antigua cultura… La economía de una Europa unificada funcionará como un todo. El problema de las fronteras entre los estados traerá tan pocas dificultades como ahora la división administrativa dentro de un mismo país. Las fronteras dentro de la nueva Europa estarán determinadas por los idiomas y la cultura nacional por la libre decisión de las poblaciones implicadas. (Trotsky, 14 de febrero de 1940)

9 de junio de 2019

CoReP (Alemania, Austria, Canadá, Francia, Turquía)

IKC (Estado Español)