¡Las manos quietas en Corea!

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El pasado 5 de agosto, el Consejo de Seguridad de la ONU prohibió las exportaciones de la República Popular Democrática de Corea (RPDC) de carbón y minerales, así como de productos procedentes de la pesca. El 6 de agosto, agravó las medidas con un embargo sobre las exportaciones textiles, restricciones respecto a la importación de petróleo y la prohibición total de importar gas. El 19 de septiembre, desde la tribuna de la ONU, el presidente de los Estados Unidos amenazó con destruir completamente el país.

¿De qué acusan a este Estado la ONU y Trump? Oficialmente, de haberse dotado de armas nucleares y del lanzamiento de misiles balísticos.

La ONU estrangula la economía del país: sanciones en 1950, 1955, 1961, 1975, 1978 y 2017. La ONU ya libró una guerra contra Corea del Norte entre 1950 y 1953, y destrozó el país. Los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad son hoy en día potencias imperialistas, incluidas China y Rusia. Todos ellos disponen de armas atómicas, más numerosas, más perfeccionadas e infinitamente más peligrosas que las de Corea, un pequeño Estado económicamente atrasado.

En 1898, los Estados Unidos colonizaron una parte de Samoa, Hawái y Guam, situados a miles de kilómetros de su territorio. Hoy en día, todavía los conservan. Además, el Estado instaló allí bases militares para defender no ya al pueblo americano, sino a los grandes grupos capitalistas de este país. El Estado americano es el único en haber utilizado dos bombas nucleares en 1945 contra la población civil de Japón. Como odiaba a la URSS, que continuaba sin suprimir todas las conquistas de la Revolución de 1917, el Estado americano dividió Corea en el año 1945. Hostil a la Revolución china y a la expropiación de los capitalistas, provocó la guerra de Corea en 1950. El Estado Mayor americano incluso consideró la posibilidad de utilizar armas atómicas durante el conflicto. Sólo la intervención de China salvó a Corea del Norte de la invasión imperialista en la que participaron los ejércitos británico, canadiense, francés, belga, turco…

A partir de 1945, el Estado americano apoyó en Oriente Próximo la colonización de Palestina. En el resto de Asia, el Estado americano aconsejó, financió y armó al ejército indonesio y a los islamistas para que masacraran a cientos de miles de personas en 1965 (miembros del Partido comunista o simplemente de etnia china). El ejército americano devastó Vietnam y Camboya desde 1955 a 1975. Entre 1979 y 1989, el imperialismo americano apoyó al islamismo en Afganistán con el fin de impedir cualquier revolución social y debilitar a la URSS. En 2001 señaló como blancos a (“Estados gamberros”): Corea del Norte, Irán e Irak. Invadió Afganistán en 2001 e Irak en 2003.

El gobierno americano no moviliza a la ONU contra sus aliados (Israel, India y Pakistán) que detentan armas atómicas. En cambio, Corea del Norte se ve amenazada en su frontera desde hace más de sesenta años por 25 000 soldados americanos; soldados que tienen varios cientos de misiles nucleares tácticos y un sistema de defensa antimisiles (THAAD), sin olvidar los submarinos con capacidad para lanzar misiles nucleares americanos, así como misiles intercontinentales nucleares americanos.

El objetivo del gobierno americano es someter al mundo entero: a los países dominados (entre ellos Irán, Venezuela y Brasil) y, más allá, a sus rivales (China, Alemania, Japón…). Restableciendo el capitalismo en Corea, y propiciando que Corea del Norte absorba a Corea del Sur, podría disponer de bases militares y de tropas en la frontera de su principal rival, China.

Frente a las medidas de la ONU y a las amenazas imperialistas, es necesario defender a Corea del Norte. Esto no implica en absoluto la aprobación de su actual gobierno, que debilita al país tanto con su política interior como exterior, con su totalitarismo, su estrategia militar y su gestión de la economía.

La carrera armamentista de Kim Jong-un se revela incapaz de defender la propiedad colectiva e incluso la independencia nacional, a pesar de la retórica chovinista del “juche”, una variante de la ideología estalinista del “socialismo en un único país” (aún más ridícula en la mitad de un pequeño país, que en la URSS). En efecto, el déspota es el soberano y el árbitro de la burocracia estatal y nacionalista, que usurpa el poder de los trabajadores desde hace más de medio siglo. No sólo los burócratas y la familia reinante oprimen a la población, sino que además viven lujosamente a su costa. El militarismo sangra literalmente a la población y disloca la economía planificada. La autarquía exhibida es un mito. El país sufrió incluso una hambruna en los años noventa cuando se restableció el capitalismo en Rusia y China. Las sanciones de la ONU, aunque China apenas las aplique, perjudican a la economía y afectan esencialmente a los trabajadores del campo y de las ciudades.

La dinastía de los Kim se inclina cada vez más hacia el capitalismo. El régimen no sólo contrata a miles de trabajadores para la burguesía rusa y tolera el contrabando con el capitalismo chino a gran escala, sino que además a partir de 1991, ha procedido a abrir más de 20 “zonas económicas especiales” a los capitalistas extranjeros, según el modelo chino de la restauración del capitalismo: Rajin y Sonbong en el mar de Japón, Whiwa y Hwanggumpyong en la frontera china, Kaesong en la frontera surcoreana (Corea del Sur procedió a su cierre en 2016) … Estas zonas entregan a los proletarios a la explotación más feroz de los capitalistas de China, Taiwán y Singapur, sin ningún tipo de derechos. Desde el año 2002, se fomentan las empresas privadas y surgen capitalistas locales a partir de altos cargos de la administración y del ejército.

La verdadera defensa de Corea del Norte frente a los Estados Unidos y a sus cómplices pasa por la movilización de las trabajadoras y los trabajadores del mundo entero y, esencialmente, de los Estados Unidos y de toda Corea.

  • ¡Unidad de todas las organizaciones obreras, partidos y sindicatos, por el levantamiento de todas las sanciones de la ONU contra Corea del Norte, la cesación de las amenazas militares americanas, la retirada de todas las tropas americanas de Corea y de toda Asia, desde el Levante mediterráneo hasta Japón y el cierre de las bases de Guam y Hawái!
  1. ¡Libertades para las trabajadoras y los trabajadores de toda Corea! ¡Reunificación de Corea con la liquidación del Estado burgués en el sur y el derrocamiento de la burocracia en el norte! ¡Un gobierno obrero y campesino en toda Corea designado por los consejos de trabajadores!
  2. ¡Expropiación de los grupos capitalistas nacionales y extranjeros! ¡Planificación de la economía unificada bajo el control de los productores! ¡Estados Unidos socialistas de Asia del Este!

20 de septiembre de 2017

Colectivo Revolución Permanente, Fração Trotskista – Vanguarda Proletária / Brasil, Tendência Marxista-Leninista / Brasil – Patronsuz Dünya / Turquía